Megaupload consiguió a través de su creador, Kim Schmitz (Dotcom), que el tribunal distrital de Nueva Zelanda que ve su extradición a EUA, pidiera antecedentes y pruebas de su acusación.

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Megaupload consiguió a través de su creador, Kim Schmitz (Dotcom), que el tribunal distrital de Nueva Zelanda que ve su extradición a EUA, pidiera antecedentes y pruebas de su acusación.

Uno de los casos más emblemáticos del 2012, relacionado con Internet, ha sido lo acontecido con la conocida empresa “Megaupload”, fundada en 2005 en Hong Kong y clausurada en 2012 por el FBI en Estados Unidos y para todo el mundo ¿Por qué? Por lo mismo de siempre, infracción a los derechos de autor. No obstante lo anterior, los cargos impuestos en Estados Unidos pueden estar a punto de encontrar un duro revés tras una decisión tomada por un tribunal distrital de Nueva Zelanda.

Los cargos impuestos por Estados Unidos a Megaupload son graves y diversos, entre los que destacamos conspiración para unirse a una organización delictiva, conspiración para infringir derechos de autor, conspiración para cometer lavado de dinero y dos cargos sobre violación de derechos de autor extras, pero ¿Qué de eso es real? Como sucede en todo país sujeto al Estado de Derecho y al debido proceso, no basta con “imputar” un acto u otro por parte de la autoridad, sino que resulta imperioso para el futuro de las acciones emprendidas el que haya prueba fehaciente de los hechos declarados, de otra forma, el caso no tiene sustento.

Tras la decisión del juez distrital de Nueva Zelanda, David Harvey - encargado de conocer la solicitud de extradición hecha por Estados Unidos contra Kim Schmitz (Dotcom)se debe poner en conocimiento a la corte neozelandesa de las pruebas en las que se basa el tribunal norteamericano para acusar de tantos cargos al creador de Megaupload. Según autoridades estadounidenses, Megaupload no tiene “derecho” a inmiscuirse en el proceso de extradición solicitado, pero ¿Realmente no tiene derecho? Al parecer para el gran país del norte, nadie tiene “derecho” de contravenir lo que desean.

Es así como ahora, hasta el FBI tendrá que rendir prueba del sustento en que basa todas las acusaciones hechas contra el mencionado Schmitz, pues llama la atención toda la bulla que se generó en el caso mientras hay cientos de sitios que hacen exactamente lo mismo, aunque no con el éxito que sí tenía Megaupload.

En paralelo a todo lo comentado, el juez Harvey detectó ciertas “irregularidades” en las acusaciones hechas a Schmitz al darse cuenta que habían ciertas normativas civiles relacionadas con los derechos de autor que estaban siendo utilizadas como penales, además de entremezclar el delito de “lavado de dinero” con el de violación de los derechos de autor, entre otras cosas.

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