Antes de comprar un monitor es preciso conocer algunos detalles que permitirán personalizar la compra según las características que se necesiten.

LCD ViewSonic
LCD ViewSonic

Escoger un monitor no es algo que se pueda hacer sin antes preguntar varias cosas, ya que comúnmente en las cotizaciones que se hacen la diferencia es básica al clasificarse entre los viejos CRT (Cathode Ray Tube por sus siglas en inglés) y los nuevos LCD (Liquid Crystal Display por sus siglas en inglés), pero ¿Admiten clasificación los LCD?

Existen LCD convencionales y aquellos que utilizan una iluminación basada en el sistema LED, la que resulta mejor en todo sentido que la convencional, aparte de ser más económica en términos de consumo. Continuando con la búsqueda de alternativas, también hay pantallas con tecnología OLED (Organic Light-Emitting Diode por sus siglas en inglés), que sí es mejor que los LCD pues no necesita iluminación adicional a la que ya posee cada uno de sus píxeles. El consumo en este tipo de monitores es sumamente bajo, pero lamentablemente se degenera a gran velocidad. Nunca hay que olvidar que los TV LCD nunca ofrecerán el mismo desempeño que un monitor, sea cual sea su tecnología.

Entre los monitores LCD-LED hay diferencias, así se encuentran el sistema perimetral también llamado Edge LED, donde las luces están en el borde de la pantalla. El segundo sistema es conocido como Full Array o Full LED. Este sistema tiene una retroiluminación LED total donde se cubre toda la pantalla de forma uniforme y la determinación de la calidad depende finalmente del total de LED´s.

Existen tecnologías que mejoran el funcionamiento de los ya mencionados sistemas LCD-LED, como es el “Local Dimming” donde las luces se distribuyen por zonas y tienen la posibilidad de ajustar su luminosidad de manera dinámica obteniendo como resultado un contraste más intenso. Los modelos de Sony, por ejemplo, innovan en este concepto por medio de LED´s coloreados en rojo, verde y azul y no utilizando simplemente el blanco.

Tamaño, aspecto y nivel de definición del monitor

El tamaño del monitor se mide en pulgadas a través del trazado de una diagonal en el monitor. Habitualmente puede encontrarse monitores de entre 17” y 24”, aunque también hay de mayor tamaño. Hace ya un tiempo considerable la relación de aspecto que se ha adoptado es la panorámica (16:9) que es alargada hacia los lados y no el de tipo 4:3 que es el de televisores de aspecto cuadrado. Este cambio se vio incentivado por el formato de los DVD que intentaba acercarse al que usa el cine (21:9).

La resolución es otro de los aspectos muy importantes a la hora de escoger un monitor, pues importa en sobre manera el número de píxeles que soporta el monitor a lo largo y ancho. La denominación conocida como “Full HD” o alta definición hace referencia a las resoluciones de 1920x1080 píxeles, cual es la calidad de reproducción del formato Blu-Ray actualmente.

Una vez que el número de píxeles es el mismo, la diferencia entre un monitor y otro está en el espacio que separa a cada píxel, algo que se conoce como “Dot Pitch” y que sirve para medir la nitidez con que se muestras las imágenes. Mientras más pequeña sea el espacio que separa a un píxel de otro, mejor aún la calidad de la imagen. Otro punto importante antes de comprar un monitor es revisar la resolución nativa que posee, pues sólo así se podrá conocer la resolución máxima a la que el fabricante ha preparado el monitor, no obstante éstos pueden reescalar a una resolución diferente aunque no siempre con resultados óptimos.

La importancia de la luminosidad, contraste y el color

Cuando la calidad de la imagen es importante, hay ciertos factores esenciales que deben medirse, a saber la luminosidad de la pantalla y qué capacidad tiene para mostrar blancos, negros y colores intermedios. Cuando se estén observando las características de un monitor, hay que fijarse en cuántas Cdm2 posee éste (Candela per square metre pos sus siglas en inglés). Un rango normal y de calidad oscila entre 250 y 300 cdm2.

La diferencia de contraste entre los blancos y los negros es también muy importante, aunque hay que reconocer dos conceptos distintos, el “contraste real” y el “contraste dinámico”. El contraste real es el que se encarga de marcar una pauta de la diferencia entre un píxel negro y uno blanco, mientras que el de tipo dinámico se encarga de medir la variación de un píxel de negro a blanco y entre los colores grises en un periodo determinado (no en un instante como hace el real). Los valores en el contraste real son bajos, 800:1, 1000:1 ó 1600:1, mientras que en el contraste dinámico son muy altos como por ejemplo 20000:1, 50000:1 y hasta 100000:1 ó más.

Superado el escollo de la luminosidad y el contraste, el factor más importante para quienes trabajan con imágenes es la intensidad y profundidad del color, es decir, ver la capacidad que tiene un determinado monitor para diferenciar los colores en la pantalla. El común denominador de los monitores actuales utiliza color de 24 bits, lo que se traduce en 16 millones de colores, más que eso el ojo humano no es capaz de percibir a simple vista y no hace mucha diferencia, a menos que se trate de trabajos de precisión gráfica donde sí importa.

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